Contrabando de poemas en el Teatro Fall a 14 de mayo de 2006
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Como no podía ser de otra manera, el cantautor Javier Rubial hizo posible en la noche del sabado 13 de Mayo que el Teatro Falla se dejara envolver por la magia de los poemas, los ritmos y los paisajes que dan vida a sus canciones.

Desde La Habana hasta Estambul pasando por Los Caños de Meca, Javier Rubial transportó a lomos de su impecable voz y su enorme sensibilidad a todas las personas que se reunieron para disfrutar de la presentación de su último trabajo Lo que me dice tu boca.

Y así, con un lleno absoluto en el teatro dio comienzo el espectáculo, que duraría más de dos horas, con la primera canción del disco, Si no me besas, a las que seguirían las quince restantes que se irían desgranando con una delicadeza extrema sobre las tablas del Falla. La mezcla de sones del portuense hacían las delicias de sus devotos que saboreaban cada tema del concierto desde los primeros acordes.

La bulerías dedicadas a Picasso, recogidas en el último trabajo de Diego el Cigala, fueron las responsables de que el público se entregara de lleno al cantautor, a las que siguió el tema Atunes en el Paraíso, incluido en la banda sonora de la película Atún y chocolate, ya que, como comentó el cantante, lo que más lucía sobre esas tablas era un buen pasodoble acompañado de un pito de caña, llegando a su memoria nombres tan gaditanos como Paco Alba, Cañamaque, El Masa o el Peña.

A estas alturas del concierto sus fieles se encontraban totalmente rendidos a la voz de Javier así que cuando éste se decidió a poner fin a la función sus seguidores se negaban a abandonar el teatro.

Y de nuevo Ruibal en el escenario para interpretar algunas canciones de anteriores trabajos como La flor de Estambul, el clásico Pensión Triana, La gloria de Manhatan, o Isla Mujeres, en la que sus incondicionales participaron activamente coreando el estribillo y con la que Javier haría un segundo intento de concluir la noche.

Pero fue un nombre de mujer el encargado de cerrar la velada, y así, al ritmo de Aurora, se despedían del público de Cádiz los músicos Tito Alcedo, Javi Ruibal, Cuco Pérez, Joaquín Calderón, Jorge Pardo, Jose Recacha, Francis Pose, y como no, Javier Ruibal, un cantante comprometido con la multiculturalidad, con los aromas de La Medina, con las arenas del Sahara, con las almas valientes que se aventuran en el estrecho, con la paciencia habanera, un poeta que canta a favor de todas las pieles, de todos los besos, de todos los ritmos, un maestro que ha demostrado a lo largo de su carrera que no hace falta ocupar los primeros puestos de las listas de éxitos para hacer buena música.

Gran Teatro Falla (Cádiz) / Maite Benítez / www.guiadecadiz.com